La cantautora chilena Soulfía presenta “caballo de troYa”, canción que funciona como una pieza central del relato de su próximo larga duración. El lanzamiento reúne sonidos alternativos, R&B contemporáneo y pop urbano, con una producción construida sobre sintetizadores envolventes, bajos 808, percusión programada y algunas texturas EDM.
La canción nace de las experiencias que Soulfía ha acumulado durante sus años dentro de la industria musical y de la sensación de sentirse incompatible en un entorno marcado por la rapidez, la exposición y los cambios constantes. Desde ahí, utiliza la música para cuestionar los criterios que determinan qué se valora y qué queda fuera, alejándose de una fórmula pensada exclusivamente para generar impacto inmediato.
“El mayor desafío fue soltar el miedo de decir y cantar lo que siento al respecto de la industria musical y, por otro lado, la complejidad de la producción musical”. (Soulfía).
El proceso creativo comenzó con la letra y con la búsqueda de un sonido capaz de expresar aquello que la artista quería decir. Para construir la canción reunió distintas influencias musicales y experiencias personales, tomando también como referencia el rupturismo y la vanguardia de artistas que han marcado un antes y un después en la música a nivel global.
Uno de los conceptos que atraviesa la canción queda sintetizado en la frase “Y ahora todos me verán llegar, en mi caballo de Troya”. La imagen funciona como una declaración de intenciones: una entrada a un universo en el que Soulfía observa desde dentro las dinámicas de una industria con la que no siempre se ha sentido representada.

“Este sencillo es una pieza fundamental de YEGUA, pues contiene el relato general en el que el álbum está inclinado; la crítica hacia la industria y cómo me he sentido un ‘bicho raro’ dentro de ella”. (Soulfía).
En ese sentido, “caballo de troYa” no sólo anticipa el universo de su tercer disco; también representa la decisión artística de atreverse a hacer algo distinto y fuera de la norma, sin poner la viralización en el centro. Más que responder a una tendencia puntual, la canción busca establecer las inquietudes que continuarán desarrollándose a lo largo del álbum.
Con este lanzamiento, Soulfía propone también trasladar esa reflexión hacia quienes escuchan, poniendo en discusión la manera en que consumimos música y aquello que determina lo que escuchamos. A su vez, la canción refleja la capacidad de reinventarse y de cuestionar los lugares que se le han asignado dentro del sistema discográfico chileno.
“Esta canción es de mis piezas más importantes a nivel musical y de relato, pues contiene todo lo que hoy en día soy; una mujer valiente y fuerte que, contra viento y marea, en una industria que funciona muy rápido, sigue manteniéndose en pie y reinventándose cada día”. (Soulfía).
Así, “caballo de troYa” funciona como el último adelanto de YEGUA y, al mismo tiempo, como una declaración sobre el lugar que Soulfía ha decidido ocupar: uno desde el que puede observar las reglas de la industria, cuestionarlas y convertir esa experiencia en parte de su propia obra.