Secretos y verdades incómodas en «Algo tienes que inventar», el nuevo álbum de Jota Ampuero

jota ampuero
En su primer larga duración, el músico y dibujante de Valparaíso comparte las luces y sombras de un millennial a través de ocho canciones de letras confesionales y sonido cálido y directo, en las que también participan Cristóbal Briceño, Rosario Alfonso, Matías Ávila y Simón Campusano. El lanzamiento se extiende al plano visual con una exposición de pinturas de su autoría, que podrá visitarse entre el 21 y el 28 de octubre en Citylab, con entrada liberada.

“Algo tienes que inventar”, le decía su abuela a Jota Ampuero, a modo de advertencia para que no le contara a nadie que vivían en un bar que ella regentaba. Hoy, esa frase cobra una nueva vida con el primer álbum de larga duración del artista de Valparaíso, que encontró en ella no solo la obligación de aparentar cuando era niño, sino también la libertad de crear nuevos mundos a través de la música y las artes visuales.

“Crecí en un bar, un nightclub, un kilombo. Mi abuela era la dueña. Siempre me dijo que no era bien visto socialmente, que no tenía que contarle a nadie: ni a mis amigos, ni a mis compañeros del colegio, ni a mis profesores, a nadie. Me decía que ‘algo tenía que inventar’. Esta frase es de doble filo. La mentira y la apariencia por un lado. La capacidad creativa por el otro. Esta segunda justifica todo mi quehacer artístico, al menos así quiero creerlo, así me lo inventé yo”, cuenta Jota.

Confesiones de un millennial en ocho canciones en las que abunda una honestidad brutal, necesaria. Así es «Algo tienes que inventar», un disco que busca poner las letras –las historias, las penas, las anécdotas que contamos con una mueca extraña en la cara– en primer plano. «Este trabajo muestra que soy un tipo más retro que habla de la vida más adulta: confesiones, dolores, amores, asumir los cagazos, aceptarlos y seguir. Son canciones sencillas, directas, al hueso. Quizás nunca había sido tan honesto con las letras como ahora”, dice.

Trabajado junto al productor Yaima Cat y al historiador y poeta Matías Hermosilla, el álbum apuesta por una instrumentación austera, con un fuerte protagonismo de la guitarra de palo y un regreso al formato clásico de la canción de radio, ahí donde el coro importa y se queda con nosotros por un rato largo. Es en esa búsqueda pop y autobiográfica que el cancionero de Jota Ampuero encuentra la manera de volverse familiar para cualquiera.

Y aunque el punto de partida es personal, Jota buscó otras voces para ampliar el relato. Rosario Alfonso, Matías Ávila (Candelabro) y Simón Campusano (Niños del Cerro), amigos de hace años, participan en «Enero» y «Autoayuda», respectivamente. Cristóbal Briceño, por otro lado, llegó a través de un amigo en común, en una colaboración especialmente significativa para el compositor. “A él no lo conocía, pero ha influenciado mucho mi manera de hacer música. Para mí fue un honor que accediera”, declara Ampuero, quien también agradece la generosidad del quilpueíno Felipe Díaz, quien grabó guitarras y bajos en la mayoría de las canciones, y de Vicente Godoy, que aportó guitarras acústicas en dos temas.

Y aunque el punto de partida es personal, Jota buscó otras voces para ampliar el relato. Rosario Alfonso, Matías Ávila (Candelabro) y Simón Campusano (Niños del Cerro), amigos de hace años, participan en «Enero» y «Autoayuda», respectivamente. Cristóbal Briceño, por otro lado, llegó a través de un amigo en común, en una colaboración especialmente significativa para el compositor. “A él no lo conocía, pero ha influenciado mucho mi manera de hacer música. Para mí fue un honor que accediera”, declara Ampuero, quien también agradece la generosidad del quilpueíno Felipe Díaz, quien grabó guitarras y bajos en la mayoría de las canciones, y de Vicente Godoy, que aportó guitarras acústicas en dos temas.

Tras una vida manteniendo separados sus universos creativos –la música y las artes visuales–, este año Jota Ampuero decidió reunirlos en un mismo lugar. Cada una de las canciones de «Algo tienes que inventar» tiene una pintura asociada, llevando el imaginario del disco al plano visual con témpera y látex, en una exposición que se inaugura este 21 de octubre en Citylab y que se extenderá hasta el 28 del mismo mes, con entrada liberada.

“La expo es una celebración. Para mí es el punto de unión –por fin– de mis dos dimensiones artísticas, y siento que es algo que me representa mucho como creador”, explica sobre la muestra que además tendrá tres visitas guiadas, una oportunidad para compartir con el público el proceso detrás de esta unión y acercar a quienes conocen sus dibujos a su música, y viceversa.

Decir en voz alta lo que creemos que no podemos. Dibujarlo. En tiempos donde la emoción suele esconderse tras la pose, el ex líder de Técnicas Manuales y también autor del EP «El Último Juan» (2024) apuesta en su nueva entrega por compartirse con sinceridad, por dejar expuesto el juego, el drama, el romanticismo, las inseguridades y los miedos de quienes crecimos en el Chile de los noventa. Cero cringe en «Algo tienes que inventar»: canciones para dejar de hacernos los lesos con lo que sentimos.