El 08 de junio nuevamente el Britpop se tomaba la ciudad de Santiago, y si bien no fue con la masividad e histeria provocada por la reunión de los hermanos Gallagher el año pasado, si lo hacía con el estilo elegante y particular que Pulp siempre ha logrado imponer en su carrera, sobretodo en medio de los noventas donde vivió su mayor apogeo gracias a icónicos discos y singles que aún hoy siguen siendo himnos.
La jornada comenzó puntualmente a las 19:30 horas, momento en que los nacionales Solar comenzaban su show de media hora, un puñado de canciones con el cual Alejandro Gomez y compañía demostraron ser un complemento perfecto para la noche gracias a una propuesta sonora potente que toma melodías de diversas fuentes arraigadas a la música alternativa que dio cabida a temas inolvidables como «Sábado» y «Por costumbre».
A eso de las 20:50 en la pantalla principal se proyectaban imágenes vintage en formato película las cuales resultaban muy atrapantes haciendo de la espera algo menos tedioso llegando así a las 21:00 horas, momento exacto en que la banda de Sheffield se tomaba el escenario de un recinto que estaba a su 85-90% de su capacidad pero que esa altura era solo una anécdota mientras comenzaba a sonar esa joya llamada «Sorted For E’s & Wizz» y Jarvis Cocker se convertía en el foco de todas las miradas.
Luego de ese potente vino el primer momento de total cohesión, y es que «Disco 2000» sigue siendo adictiva, interpretada de forma magistral por una banda que tiene oficio suficiente la cual casi rayó en la perfección a nivel sonoro durante toda la noche y cuyo frontman es el encargado de transmitir estas anécdotas tan británicas convirtiéndolas en canciones que todo el mundo pueda sentir como propias. De ahí en más le siguieron nueve canciones de distintas épocas de la agrupación con momentos destacados como «F.E.E.L.I.N.G.C.A.L.L.E.D.L.O.V.E«, «This Is Hardcore» y el cierre hipnótico que fue «Sunrise«, la cual daba fin al primer acto para comenzar un intermedio de quince minutos, instancia de descanso necesario sobretodo para Jarvis Cocker.

El retorno de la agrupación fue en un formato más íntimo con una versión acústica de «Something Changed«, otra gema de ese disco fundamental trabajo llamado «Different Class» el cual estuvo en casi su totalidad en el setlist de los ingleses. Luego de ello vino el simpático momento que fue el que Jarvis Cocker pidiera la ayuda de los asistentes para cantar «Help The Aged«, en especial la frase «Funny how it all falls away» la cual el cantante dio aviso que ya no podía llegar a esos tonos. Sinceridad total que el público tomó de la mejor manera.
El primer acto fue frenético con espacios sutiles y el segundo comenzaba más bien reflexivo pero ya era hora de traer la artillería pesada y fue así como sonaron «Do You Remember The First Time?«, «Mis-Shapes«, «Babies» y «Common People«, tema insigne del Britpop pero el cual hace años hemos adoptado y eso en el ambiente se notó, efervescencia total que sin duda traspado las paredes del recinto de Parque O’Higgins. Para muchos el concierto concluyó en ese punto (y si hubiera sido así se perdonaba) pero Cocker y compañía se guardaban una sorpresa, tres canciones que nos volvieron a ese aire más reflexivo lleno de emoción donde siguieron las anécdotas que justifican el por qué Santiago es la segunda ciudad en el mundo que más escucha Pulp como también el por qué ellos cada vez se hacen más presentes en nuestra tierra. «A Sunset«, «Seconds» y la bellísima «Open Strings» finalmente concluían una jornada de más de dos horas en la cual 25 canciones justificaron el estatus que han ido ganando con el correr de los años trascendiendo generaciones y manteniéndose como una real alternativa, por lo menos una activa, en una escena musical desechable de movimientos efímeros o casi inexistentes, y que como rezaba el lema de la gira, nos hizo seguir queriendo más.
