‘Madrugadas de nada’, la ranchera electropop que une a Isleña Antumalen y Javiera Mena

Isleña Antumalen
La cantante mapuche williche y la referente del pop electrónico chileno se unen en un himno queer sobre atreverse a amar de nuevo, ya disponible en todas las plataformas. Dembow amapuchao, ranchera tradicional y sensibilidades electrónicas, indies y pop, colisionan en una canción vanguardista y popular.

«Se siente un temazo, ganas de escucharlo». Lo que le dijo Javiera Mena a Isleña Antumalen por Instagram ahora es una realidad. Y es, en efecto, un temazo.

La artista mapuche williche de la Isla Huapi vuelve a sorprendernos con propuestas frescas, porque de ser la pionera del dembow amapuchao como escuchamos en el aplaudido debut «Ñaña», este año apuesta por otro inédito: una ranchera electropop junto a una de las reinas del género en Latinoamérica, como lo es Javiera Mena

‘Madrugadas de nada’ nació entre una interacción digital entre ambas y mezcla inspiraciones como ‘La Carretera’ de Los Peregrinos del Amor, con el ritmo de Isleña Antumalen y voces de la intérprete de ‘Otra Era’. «Hace tiempo tenía ganas de hacer algo para las sureñas y sureños. En mi región, las rancheras son todo y son intergeneracionales, así que quería darles algo de eso», cuenta la música destacada por su incansable labor como activista de las aguas y ríos. 

Novedoso y bailable, «el relato que trabajamos en la historia es sobre esos típicos romances que ya no tienen la pasión de antes, se vuelven fríos, por lo que un nuevo romance viene a poner el mundo de cabeza», detalla Isleña sobre un sencillo que se siente como Django de Tarantino, con pizcas de Proyecto Uno y las queridas rancheras.

De ahí su título. ‘Madrugadas de nada’ es cinematográfica y candente, el inicio de una nueva era en la música de Antumalen. «La canción es una emoción en sí misma. Es increíble, porque al momento de ponerle play te traslada al desierto y te posiciona inmediatamente como la protagonista de la historia. Como dice la intro, es para todas las indecisas que tienen miedo de un nuevo amor«, agrega.

Con la intención de despertar pasión, aventura y valentía en las personas que no pueden dejar atrás un mal amor por costumbre o miedo, el track se alza como una invitación para «amar de nuevo y sentir lo que el amor debe hacerte sentir: emoción, deseo, locura».

La artivista explora entre géneros junto a Danilo Papaya en la producción y da el vamos a esta etapa, que durante el 2026 contempla el estreno de nuevas canciones con intenciones cumbia chicha y psicodélica, también en colaboración de otros dos grandes artistas que revelará muy pronto.

Tal como la ranchera se encontró con el electropop,‘Madrugadas de nada’ levanta el espíritu con la historia de dos mujeres que hacen de una noche un punto de inflexión vital. Una historia de sensibilidad indie pop y tradición del sur en este himno queer, que expande su imaginario con un video grabado en Máfil y Valdivia a estrenarse este lunes 18 de mayo en su canal de Youtube, en el que la artista vuelve a demostrar su multifacética figura: de la interpretación a la performance, mientras nos hace bailar la primera ranchera electropop.