En este disco, las cuerdas toman protagonismo para abrir un mundo melódico cargado de sensibilidad, dramatismo y belleza. Las canciones invitan a un viaje de nostalgia activa, donde el deseo de bailar cede paso a un movimiento emocional, casi corporal, que estremece. El ritmo ya no empuja el cuerpo: empuja el alma.“ Hay un momento donde el baile se vuelve recuerdo. Donde lo que antes era fiesta, ahora es escalofrío.
LE FRUTO “logra congelar ese instante y hacerlo eterno”, señalan desde su equipo creativo. Este nuevo material muestra una faceta poco conocida y emocional, alejándose del espectáculo tradicional para entregarse a una presencia más vulnerable, intensa y absorbente. Una experiencia que solo se puede definir como única.
Grabado en el teatro Mori, LE FRUTO se embarca en una nueva etapa sonora donde lo vibrante, lo íntimo y lo escénico se funden en una sola emoción.