«Qué incómodo cruzarnos en la calle y hacer como que no te vi», canta Jota Ampuero en una de sus canciones favoritas de «Algo tienes que inventar», su primer álbum de larga duración que verá la luz a fines de este año.
Tras iniciar el camino del disco con “Autoayuda”, single en colaboración con Matías Ávila (Candelabro) y Simón Campusano, el músico y dibujante porteño hoy presenta «Amigo», una canción con aires cinematográficos, dueña de imágenes incómodas, tensión contenida, guitarras western y heridas abiertas.
«Como todas mis canciones, ‘Amigo’ es autobiográfica. Canto y escribo lo que vivo, no hay más misterio que ese. Acá se describe la tensión entre dos ex amigos. Hay molestia, incomodidad, rencor, rabia y, por supuesto, amor. Quise darle un sonido que evocara la idea del duelo y el enfrentamiento entre dos personas, y quedó como una canción de sonoridad y estructura clásica, incluso vintage, con claras influencias del rock pop latino más antiguo, tipo Roberto Carlos», detalla Jota sobre el sencillo producido por Yaima Cat.

La participación de Cristóbal Briceño se dio de manera natural. Admirador confeso de su trabajo, Jota Ampuero dice sentirse “un hijo musical” del líder de Ases Falsos y Fother Muckers. “Cuando terminé esta canción pensé altiro: ‘quedó muy Briceño’. No nos conocíamos, pero teníamos amigos en común y le hice llegar la propuesta. Aceptó, grabamos donde Diego Peralta y todo se dio muy fluido. Incluso quiso reescribir sus líneas para sentirse más cómodo. La canción creció muchísimo con él”, cuenta.
Un diálogo filoso y emocional es el que levantan estas dos voces enfrentadas desde el desencanto y el cariño residual de una amistad quebrada; una tensión que también se traslada al sonido gracias a las guitarras eléctricas de Felipe Díaz, músico quilpueíno a quien Jota le dio una única instrucción: “Esto es un duelo, es western, dibuje maestro”,logrando así el atuendo perfecto para uno de los highlights del nuevo álbum.
En tiempos donde la emoción suele esconderse tras la pose, el sucesor del EP «El Último Juan» (2024) promete ir por otra vía: abrazar sin complejos las baladas y el formato clásico de la canción de radio. Un debut solista que Jota Ampuero adelanta como “un trabajo que muestra que soy un millennial puro y duro, un tipo más retro que habla de la vida más adulta: confesiones, dolores, amores, asumir los cagazos, aceptarlos y seguir. Son canciones sencillas, directas, al hueso. Quizás nunca había sido tan honesto con las letras como ahora”.
Liberarse de todo lo que uno no es. Así, el camino es más liviano, más real. Y también las canciones. Con la confianza de estar actuando con sinceridad, el ex líder de Técnicas Manuales va construyendo un cancionero propio que sabe de juego, drama e imágenes cotidianas; uno donde la adultez todavía convive con cierta alma de niño y el corazón permanece como una casa de puertas abiertas, tal como le gustaría a Roberto Carlos.