Con María José Quintanilla como invitada: Catalina y Las Bordonas de Oro estrena “Si me quisieras”, su primera cumbia ranchera

catalina y las bordonas de oro
La agrupación debuta en el género reuniendo a dos destacadas voces de la música popular chilena en una historia de amor, orgullo y despedidas sin retorno. El lanzamiento llega acompañado de un videoclip que pone en valor los oficios y paisajes de la zona central.

Catalina y Las Bordonas de Oro presenta “Si me quisieras”, una colaboración junto a María José Quintanilla que marca una nueva aventura musical en la trayectoria de la banda. Esta incursión les permitió experimentar con nuevos sonidos sin alejarse de las raíces populares y latinoamericanas que han caracterizado su propuesta artística.

La instrumentación, que combina vientos, cuerdas, acordeón y percusiones, fusiona la tradición mexicana con los ritmos populares que han acompañado por décadas al sur de Chile. Para este cruce cultural se sumó María José Quintanilla, reconocida como una de las principales exponentes de la música ranchera en Chile.

La colaboración nació desde la admiración mutua entre ambas propuestas musicales y encontró en “Si me quisieras” el espacio perfecto para concretarse.

“Yo creo que es la colaboración perfecta para esta canción (…) María José Quintanilla es la voz de la ranchera en Chile. Creo que nuestras dos voces se potencian y logran matizarse súper bien. Le dio todo el sabor que estábamos buscando a esta linda cumbia ranchera”. (Catalina Plaza).

La canción relata la historia de un amor intenso que quedó suspendido en el tiempo. Dos personas que siguieron caminos distintos y comprendieron que algunas despedidas no tienen retorno. Cuando uno vuelve en busca de aquello que perdió, el otro ya ha aprendido a seguir adelante. Entre nostalgia, orgullo y desamor, “Si me quisieras” convierte esa herida en una cumbia ranchera hecha para cantar y bailar.

“Colaborar con Catalina y Las Bordonas de Oro es todo lo que está bien. Los admiro mucho. Me gusta lo que hacen y me encanta su música (…) Es bonito porque uno siempre tiene algo que aprender de otros. Me embarqué en esta canción por amor y admiración”. (María José Quintanilla).

El videoclip fue grabado en Pomaire, específicamente en una fábrica de greda, reforzando la intención de Catalina y Las Bordonas de Oro de visibilizar localidades y oficios tradicionales cercanos a Santiago. La producción contrapone espacios cotidianos y profundamente ligados a la identidad popular chilena con la estética brillante y festiva propia de la música ranchera, generando un encuentro visual entre tradición, comunidad y celebración.