Del aire, al aire. «Desarme en el aire» es una búsqueda: baladas, ambient cinematográfico, ruido, dark-folk, indietrónica, post punk, post rock, dream pop, kraut, sampleadelia demente, elementos britpop, incluso elementos y guiños circenses. Columpios Al Suelo no sólo lanza un segundo LP, lo que traen entre manos es un complejo crisol de posibilidades sónicas.
Con un relato abstracto que va de la vida a la muerte, del amor al desamor, pasando por la locura, la tristeza, la rabia y la ternura, el estreno encargado de suceder a «Colores»del 2022, nos cuenta y canta sobre soledad, alienación e incomprensión, mientras tejen climas enrarecidos, sonidos derretidos, abstracción sonora y lírica.
Es un largometraje con todas sus letras: Juan Desordenado (voz y guitarra), Blvckdemon (batería), Felipe Villarrubia Symmes (bajo), Camilo Astorga Gatica, “Chico Eléctrico” (guitarra) y Bárbara Ulloa Hormazábal (teclados, sintetizadores y voces), muestran una épica alternativa de catorce canciones, estrenado bajo el alero de Sello Fisura y con la mezcla y master de Carlos Doerr y Francisco Holzmann, respectivamente.

❝Es un álbum aún más complejo que «Colores», pero el proceso fue más bien sencillo. Al contar con experiencia previa con Carlos Doerr, fue un proceso más simbiótico. Fuimos hacia adelante, logramos no entramparnos y pudimos llegar más allá, jugar y experimentar con total libertad, tanto con la estructura de las canciones, las atmósferas y la misma secuencia de canciones. Es un disco que suena más gigante que su antecesor, más contundente, más contemporáneo, con una producción más atrevida y exuberante❞, comenta Juan Desordenado sobre un álbum que, además, conecta mucho más con la emocionalidad que su antecesor.
Letras directas y crudas, con mayor riqueza orquestal gracias a la colaboración de nombres como Alfilera en cello, Uzumakivala en violín, Alejandro Palacios en trompeta y trombón, Nahuel Alavia en flauta traversa, además de conocidas amigas para la agrupación: Agnes en theremín, Chini Ayarza y Yanara Zarhi en voz.
Setenta y cinco minutos que son «una cristalización definitiva del sonido que hemos venido trabajando evolución tras evolución. Hemos logrado convertirnos en una propuesta auténtica en el panorama alternativo latinoamericano y alcanzado una madurez que nos permite buscar por diferentes lugares y seguir sonando a nosotros mismos, a Columpios Al Suelo«, agrega.
Narrativa, transiciones, momentos y lugares que se sienten tan fuerte como suenan. El punto de partida es el pop rock alternativo «expresionista y de ciencia ficción», que desdibuja la idea de lo que puede ser una banda de rock con clásicos bajo el brazo como referencia: del «Loveless» de My Bloody Valentine, al «Disintegration» de The Cure, pasando por Talk Talk, Sonic Youth y Radiohead.
Si en «Colores» la historia estaba dividida en dos partes marcadas, en «Desarme en el aire» esa búsqueda se abre en todas las direcciones posibles, dando con «un refugio de delirio y mucha ternura, en contra de los tiempos inmediatistas en los que ya nada parece importar, en medio de la crueldad e inercia imperantes», como dice el vocalista.
«Hay aspereza e insolencia, resultado de estar sometidos al fascismo que todo intenta aplacar», confiesa, llegando a rincones de melancolía, romanticismo y deshumanización que sólo son posibles de alcanzar en el contexto deprimente en el que se crea.
Luego de escuchar ‘Cama Fría’ y ‘Noche Estrellada’ como únicos adelantos, Columpios Al Suelo libera esta obra que es shoegaze de estadio, vocación hímnica y la persistencia de recuerdos y luchas; todo acompañado por el imaginario visual a cargo de Marina Gris en pinturas y fotografías.
«Más que nunca siento que encarnamos el espíritu del indie y de lo alternativo, como un espacio de resistencia, de ética de trabajo, de hacerlo nosotrxs mismos», concluye el compositor que celebra un segundo disco consolidando a la banda como una de las experiencias más longevas, firmes y reales de la camada alternativa de las últimas dos décadas en Chile.