LLUVIA DE HIMNOS POP EN UNA FRÍA NOCHE SANTIAGUINA.
La banda argentina Bándalos Chinos ya es una más de la casa, por decirlo así. Acá en Chile tienen una fanaticada tan potente que con un solo concierto en la Blondie se quedaron cortos. Por eso es que decidieron agendar una especie de residencia que contó con tres fechas (2, 3 y 4 de octubre) en la icónica disco alternativa santiaguina. Estuvimos en la primera de esas noches y acá te contamos cómo fue.

Fotografía: @tillosilva
Todo comenzó, tal cual lo planeado, a las 20 hrs con un show de apertura del trío chileno St. Mängata, proyecto que se originó en Quintero y que rápidamente fue evolucionando hasta su formación actual, y consolidando una muy interesante combinación de indie y dream pop.

Fotografía: @tillosilva
Repasando lo antiguo y lo nuevo (con un segundo disco editado recién hace un par de meses), la banda logró captar la atención de un público que comenzaba a llenar la Blondie y que los aplaudió en cada una de sus canciones.

Fotografía: @tillosilva
Con un leve retraso, pasadas las 21 hrs, se subió al escenario Bándalos Chinos. Los gritos y la euforia no se hicieron esperar por parte del público frente a los seis músicos argentinos que se disponían a encender la fiesta en esa fría y húmeda noche en Santiago. El setlist arrancó muy arriba con «Sin vos no puedo», «El Ritmo», «Mi Fiesta», y «Una Propuesta». El coro de la gente y la energía estaba a tope y la banda lo notaba con muchas muestras de agradecimiento y alegría por ese caluroso recibimiento que estaba otorgando la fanaticada chilena.

Fotografía: @tillosilva
«Cállame», «El Club de la montaña» y «La Señal» confirmaron lo que ya se podía sentir en el aire: la conexión de Bándalos Chinos con Chile es enorme. Canciones que ya son himnos y que poco a poco se van distanciando de lo que es el pop más indie y underground, para encaminarse a ser una banda masiva. Si hasta sus composiciones ya se perciben como ese pop de estadio que logra conectar con miles de oyentes. Y es que en realidad nacieron con ese don, porque cada tema de Bándalos Chinos tiene una magia especial que cuando la escuchas una vez es imposible que no se te quede pegada. Sus melodías, versos y coros manejan a la perfección ese poder único. Un talento que cualquier banda desearía tener en estos días y que Bándalos lo tiene, y en exceso.

Fotografía: @tillosilva
El show continuó con un extenso bloque basado en «Vándalos», su último trabajo discográfico. Cada canción fue coreada más fuerte que la anterior, demostrando así que la vigencia del grupo no decae y solo se fortalece. Por lo mismo es que solo una fecha no fue suficiente, y la banda agotó tres conciertos seguidos en la Blondie, además de presentaciones en Concepción, Viña del Mar y Frutillar.

Fotografía: @tillosilva
La última mitad del concierto estuvo dedicada a repasar gran parte de su discografía con canciones como «Veccar», la emotiva «Demasiado» y hitazos como «Departamento» y «Vámonos de Viaje», para culminar con «Te Amo» de su último disco. Un cierre bien arriba, como lo fue prácticamente toda la velada. En conclusiones, pudimos ver a Bándalos Chinos consolidándose como un número que está lista para estadios y shows masivos, porque su música y su público así lo desean. Es solo cosa de tiempo para que el grupo explote y podamos verlos en escenarios aún más grandes.

Fotografía: @tillosilva