Debo comenzar esta reseña primero haciendo un mea culpa debido a que esta review debía estar por lo menos hace una semana pero por distintos motivos que honestamente se que al que esté leyendo le importa una hectárea de hongos no había podido subir. En fin, volvamos a lo que nos atañe.
El pasado 18 de noviembre en el Bar Vienes se realizó el Ciclos Leviatán III el cual contaría con los shows de Special Cases, Conejo Esquizoide y El Significado de las Flores, cada una entregando una propuesta distinta pero donde la base rockera indie se mantenía como el común denominador.
A eso de las 22:00 Special Cases en modo trío da el vamos a la jornada con un estilo en el cual lo importante es crear atmósferas introspectivas e hipnóticas a través de un sonido marcado por el rock alternativo noventero más crudo con tintes de garage, quizás algo monótono pero que en el transcurso de un poco más de media hora nunca se sintió débil incluso en momentos más melódicos.

Cerca de las 23:00 era el turno de los Conejo Esquizoide con su mezcla de virtuosismo instrumental y potencia que desde el primer minuto enganchó con los asistentes mientras repasaban sus EPs «Nimio» (2019) y «Kyon» (2021). Interesantes cambios de ritmos que hicieron de su presentación bastante dinámica haciendo que la gente quedará con ganas de más.

Ya a eso de la medianoche El Significado de las Flores se tomaba el escenario. Los recientes confirmados para la edición 2024 de Lollapalooza Chile en tres años han logrado establecerse como una de las bandas indies más importantes de la región y que también han sabido ganarse una mayor consideración en el resto país, algo que en directo lo justifican con creces impregnando cada canción de un sentimiento creíble que sus fans adoptan como propio a los que acompañan con una sólida base la cual nunca regula en su marcha. Una actuación breve que en palabras de la misma banda iba a ser la última por un tiempo (algo que días después se desmentiría al confirmarse una próxima presentación en diciembre en el mismo Vienes) que hizo que cada uno de los presentes se fuera satisfecho del lugar.

Una noche potente que dio poco respiro que al final sirve para recalcar que en la Región de Valparaíso hay buena música dando vuelta y sobretodo nuevos escenarios que quizás no tengan gran capacidad pero que si se muestran más preocupados a nivel técnico para que el espectáculo sea realmente una experiencia que valga la pena.