Robbie Williams en Chile: el showman sigue intacto

ph. @el.eme @nicooco__

ESCRITO POR SOLEDAD MARTÍNEZ

El día de ayer el BRITPOP TOUR de Robbie Williams llegó al Estadio Bicentenario de La Florida marcando el regreso del cantautor inglés a nuestro país luego de ocho años con uno de sus discos más sólidos bajo el brazo y cuya previa fue bastante amena con los más que correctos shows del nacional Pedropiedra y en especial de The Lottery Winners quienes desbordaron simpatía ganando varios adeptos.

A las 21:05 horas, Robbie Williams apareció en escena y bastaron los primeros acordes de “Let Me Entertain You” para entender por dónde transitaría la noche: energía, humor, nostalgia y una conexión permanente con el público.

Durante cerca de dos horas, el británico recorrió distintas etapas de su carrera con canciones como “Rock DJ”, “Kids”, “Better Man”, “Millennium”, “She’s the One” y “Come Undone”, para reservar hacia el final dos de sus clásicos más esperados: “Feel” y “Angels”.

Pero esta vez hubo algo que fue más allá de escuchar una colección de grandes éxitos. Sobre el escenario apareció un Robbie más maduro, cercano y participativo, disfrutando de la interacción con el público y demostrando que buena parte de la fuerza de sus conciertos continúa estando en su personalidad.

Uno de los momentos más entretenidos llegó con la presentación de su banda. Williams cedió el protagonismo a sus músicos y el espectáculo se convirtió por algunos minutos en un recorrido por clásicos de distintas épocas, con guiños a Queen, Red Hot Chili Peppers, The Beatles y Village People.

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También hubo espacio para su faceta de crooner, con interpretaciones de “New York, New York” y “My Way”, aportando uno de los contrastes de una noche capaz de moverse entre el pop, el rock, el humor y momentos mucho más íntimos.

Visualmente, el espectáculo estuvo a la altura: grandes pantallas, cambios de vestuario y una puesta en escena que acompañó cada momento sin quitarle protagonismo a quien realmente sostenía el show.

Para quienes hemos seguido su música durante años, siempre habrá canciones que quisiéramos sumar al repertorio. Personalmente, extrañé “No Regrets” y “Tripping”. Pero condensar una trayectoria como la de Robbie Williams en dos horas inevitablemente significa dejar canciones fuera.

El cierre con “Feel” y “Angels” convirtió al estadio en un enorme coro y entregó el componente emocional que faltaba para completar la noche.

A sus 52 años, Robbie Williams ya no necesita demostrar quién es. Su propuesta hoy parece apoyarse precisamente en eso: en una carrera que le permite mirar hacia atrás, reírse, emocionarse y compartir escenario con un público que conoce esas canciones desde hace décadas.

Más maduro, pero igual de irreverente. Más cercano, pero conservando intacta esa capacidad de dominar un escenario. Robbie Williams volvió a Chile para recordar que, además de cantante, sigue siendo uno de los grandes showmen del pop británico.

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