SLIPKNOT desata “Arsenal”, la primera canción nueva de la banda en más de tres años. El himno de lanzamiento llega acompañado de un video musical dirigido por M Shawn Crahan – (clown) y protagonizado por Jackson White.
La cultura de Slipknot se ha extendido mucho más allá de lo que cualquiera hubiera podido predecir cuándo nueve chicos de Iowa se pusieron máscaras y uniformes, y comenzaron a desafiar al mundo a seguirles el ritmo. La influencia de la banda ahora se puede ver y sentir en el underground, en los artistas que encabezan festivales de rock y pop en todo el mundo, y prácticamente en cualquier lugar intermedio. A través de géneros y subgéneros, artistas de todo el mundo siguen los pasos que salieron del Medio Oeste de los EE. UU. y llegaron a los escenarios de todo el planeta. Y todo sin una pizca de compromiso con nadie.
“Arsenal” despliega casi todas las armas que posee Slipknot: dinámicas demoledoras, voces y letras afiladas como navajas, teclados punzantes y riffs que solo pueden medirse en toneladas. “Luché contra un p*to dios y el dios perdió”, proclama el líder Corey Taylor, abriéndose paso a través del tema con una fanfarronería consciente de sí mismo, fusionando versos de metal, punk y hip hop mientras convoca su rugido desde el séptimo círculo del infierno. Habla en serio cuando se quita el peso de seguir las tendencias y escupe: “Sé que soy un farsante y un acabado, pero, hijo de p*ta, soy un .45 y no un Mach 10”, pero también está jugando; lo mismo cuando detiene la canción en seco, gritándole a sus compañeros de banda y arrasando con el muro de sonido que han estado construyendo. Hay una brutalidad enfocada y comprimida en esta canción que muestra el poder de fuego que han perfeccionado a lo largo de su carrera.
A casi tres décadas de su inicio, es notable que Slipknot aún convoque el impulso, la creatividad y la conexión de banda necesarios para hacer música como esta. Su ascenso para convertirse en una de las bandas de rock más grandes e influyentes del siglo XXI ha estado marcado por las dificultades, habiendo superado enormes tragedias personales y enfrentándose de frente, junto a sus fanáticos. A pesar de todo, han mantenido un espíritu de lucha que les ha permitido seguir innovando y seguir probando los límites de su sonido para ver qué tan lejos pueden llegar.
En “Arsenal”, Slipknot suena más afilado que nunca, el resultado directo de su compromiso con la música, ante todo. El tema es una declaración innegable de fuerza frente a la adversidad, y un nuevo hito para que el mundo lo asimile y se pregunte cómo Slipknot siempre fue, y sigue siendo, tan vital y moderno.