Catalina y las Bordonas de Oro abre una nueva etapa sonora con “No he dejado de pensar en ti”, sencillo que marca su primera incursión en la salsa. Fieles a su identidad musical, el conjunto apuesta por una propuesta que dialoga con el género desde una mirada latinoamericana y profundamente chilena, incorporando nuevos ritmos sin abandonar la guitarra acústica ni el sello que ha caracterizado su trayectoria.
“Creemos que los géneros musicales sobreviven cuando logran dialogar con el presente sin perder el recuerdo ni la memoria. La salsa tiene una historia muy ligada al relato popular, al amor, al desamor y a las tensiones sociales también. Entonces mantener sus raíces musicales es una forma de honrar ese lenguaje, entender de dónde viene y no vaciarlo de sentido. Pero también sentimos que es un género que vive cuando puede hacerse preguntas nuevas y hablarse desde nuestros tiempos que habitamos”. (Catalina Plaza).
El objetivo fue conectar la tradición y la actualidad, respetando el origen de la salsa sin volverlo una “pieza de museo”. Así, desde su identidad, se acercan a él con admiración hacia su historia, utilizándolo para contar conflictos y emociones propias.

En esta canción, la agrupación transforma el despecho en celebración. A través de una sonoridad vibrante, coros contagiosos y una energía que invita al baile, aborda el dolor de una ruptura amorosa desde un lugar luminoso, donde la nostalgia, el apego y las preguntas pendientes encuentran una vía de desahogo colectivo.
De esta forma, “No he dejado de pensar en ti” propone una salsa donde la fiesta y la herida conviven naturalmente, reflejando emociones reconocibles en la experiencia latinoamericana. Catalina y las Bordonas de Oro explora así una dimensión distinta de su proyecto artístico, demostrando que el baile también puede ser un espacio para sanar.
“Muchas veces las personas atraviesan el dolor sin detener la vida. Se llora, pero también se sale a trabajar y se sigue compartiendo; la gente sigue bailando y cantando. La salsa tiene algo muy potente porque puede maquillar o vestir una tristeza profunda con una alegría festiva. Nos conmueve esa capacidad de transformar la herida en movimiento, casi como un acto de resistencia emocional. Hay algo muy cinematográfico y teatral en sonreír mientras algo duele, en bailar mientras la historia nos está quebrando”. (Catalina Plaza).
Con esta grabación y su respectivo videoclip, la banda expande su universo musical y reafirma su capacidad para reinterpretar géneros populares desde una sensibilidad propia: una salsa de despecho tan alegre que logra convertir el dolor en movimiento.