¿Se puede sanar un corazón roto bailando? Para el artista chileno Barbacius, la respuesta no es tan simple, pero sí lo suficientemente honesta como para convertirse en un álbum completo. Su debut, “3 pasos para sanar un corazón roto”, toma la lógica de la autoayuda y la cruza con la vida nocturna para construir un relato emocional donde la fiesta también es parte del proceso.
Lejos de ofrecer respuestas definitivas, el disco se plantea como una especie de “método imperfecto” dividido en tres etapas: dolor, goce y reconstrucción, inspirado en una pregunta que el propio artista se hizo en medio de una noche de fiesta: ¿cuántas personas salen a bailar para sanar el dolor?
“Durante este tiempo, intenté ordenar en pasos mi proceso de sanación. Esta es la guía de autoayuda pop que quiero entregarle al mundo”, explica.

A lo largo de sus 11 canciones, Barbacius mezcla electrónica, dembow y guiños al bolero, en lo que define como “música para bailar y llorar”, una propuesta que abraza tanto la intensidad emocional como la necesidad de disfrutar. El resultado no es un manual de superación, sino un retrato más cercano a la experiencia real del desamor: desordenada, nocturna y comunitaria.
Barbacius se ha a posicionado como una voz distinta dentro de la escena independiente, visibilizando relatos más amplios sobre identidad y deseo, permitiéndonos entrar más profundo a su universo a través de un short film grabado en la capital mexicana. Dirigido por Pablo Fattori, el cortometraje muestra cómo la ciudad se convierte en testigo de las distintas etapas emocionales que atraviesa el protagonista.
El trabajo audiovisual ya cuenta con una nominación a los SAM 2026 de Citylab Global, siendo parte de la selección oficial de videoclips.